Ruth Carter Stapleton escribió dos libros sobre la curación de memorias antes de morir de cáncer a los 54 años
Si Hugh Hefner (1926–2017) quería dar a Playboy el estilo de la clase media liberal, permisiva respecto al sexo, pero interesada en leer también las grandes firmas de los intelectuales que escribían para ella, Larry Flynt siempre quiso llevar el "porno duro" de Hustler al obrero cuyo único tabú fuera "el buen gusto". No aspiraba a la elegancia de Penthouse, sino que según el otro pornógrafo más influyente de la época, el judío Al Goldstein (1936–2013) –editor de la revista Screw, que era como la guía del ocio sexual en el Nueva York de los 70–, "Hustler fue siempre vulgar, antielitista y antiacadémica". Sus fotos no tenían nada de sugerente. Todo era explícito hasta lo ginecológico. La conocida feminista Gloria Steinem describió a Flynt como "un pornógrafo sádico y violento". La pregunta que me hago es cómo llega esta buena señora, tan espiritual, madre de cuatro hijos y hermana del presidente conocido por su sincera fe bautista, a tratar con sem...