El fracaso de Max en traer felicidad y armonía al mundo sobre el que reina, nos sirve para darnos cuenta que no somos reyes ni salvadores

En la película, Max también disfrazado de lobo, se comporta como un salvaje, imponiendo sus deseos y caprichos a los demás. Una noche discute con su madre, abandona la casa, y tras correr por el bosque, se sube a una embarcación para emprender un viaje donde viven los monstruos (literalmente el título es –Donde están las cosas salvajes–) y poder actuar sin reproche alguno. Liberado de presiones familiares y sociales, se coloca en una posición de poder. El niño se convierte así en monstruo, con la tiranía que deriva del capricho y el despotismo salvaje de alguien sin control. La complejidad del comportamiento de Max y su relación con los monstruos, crean así situaciones de cierta violencia. /// José de Segovia nos habla hoy en entrelineas.org sobre " en el artículo "Maurice Sendak: Donde viven los monstruos " ❤ ¿Te parece interesante? Para saber más puedes seguir leyendo en entrelineas.org/revista/maurice–sendak

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