James Brown fue pionero abriendo el camino que permitiría a los músicos negros tener el control sobre su obra
¿Cuánto hay de verdad en lo que nos rodea? Nuestra sombra puede ser más alargada o más contrastada dependiendo del foco de luz que la produce. Si hay varios focos encendidos al mismo tiempo difícilmente encontraremos que una sombra coincide con las otras incluso siendo nosotros los mismos. Si para colmo usamos exagerados disfraces, podemos quedarnos tranquilos de que nadie va a reconocernos por nuestra sombra. O ¿quizás eso no sea del todo cierto? Quizás no podamos quedarnos tan tranquilos después de todo. Cuando todavía soñaba con parecerse a Little Richard, James Brown fue contratado como sustituto, para simular ser él, durante una serie de actuaciones. El promotor estaba seguro de que la audiencia no notaría la diferencia. Al fin y al cabo no había Internet y circulaban todavía muy pocas fotografías de los músicos. Se equivocó e hizo el ridículo. James Brown estaba obsesionado con las apariencias y no iba a conformarse con ser una copia falsa de Little Richard. /// Pablo Fernández n...