En la película hablan pastores como Bill Dwyer de la Comunidad de la Viña, donde Dylan fue bautizado y estudió en una escuela bíblica. Aparece una de las cantantes afroamericanas que le acompañaban entonces, alguno de sus músicos, el productor ateo de es

La vida de Robert Zimmerman (Duluth, 1941), que es como se llama en realidad Dylan, sigue siendo un enigma, hasta para su familia y sus amigos. Una de las cosas que más te impresiona de su biografía, es que incluso las personas con las que convive, no saben dónde está, cuando desaparece a menudo, y algunos dicen verle incluso andar por la calle como un vagabundo. Dylan pertenece a esa gran tradición de músicos sin domicilio fijo. Absorto en su propio mundo, incapaz de comprometerse con nadie, siempre a contracorriente... Cuando se convierte en un ídolo del folk, electrifica su música para hacer rock en 1965. Tras ser considerado un cantautor protesta, da la espalda a los movimientos sociales, en un giro que todavía no le ha perdonado Joan Baez, como demuestra el reciente documental de Martin Scorsese. En la época psicodélica se dedica al country con discos como John Wesley Harding, lleno de referencias bíblicas y alusiones a Agustín. Siempre chocante e impredecible, pero probablemente nunca haya dado un giro tan espectacular como su profunda inmersión en el cristianismo a finales de 1978. HISTORIA DE UNA CONVERSIÓN Tras una gira agotadora por todo el mundo, Dylan había tenido una frenética actividad, por la que intentaba huir del fracaso de su matrimonio con Sara. Se casó con ella en secreto en 1965, tuvieron cuatro hijos (cinco, con otro que tenía ya ella), y aunque se separaron en 1974 (la época de Blood on the Tracks), se habían vuelto a reconciliar al año siguiente (cuando hizo Desire). Pero su divorcio el año 77 abre una larga lucha por la custodia de sus hijos, que han sido siempre muy importantes para él. Muchas de sus canciones describen en realidad esa historia de amor y odio, que es su matrimonio con Sara. Dylan se sentía tan infeliz entonces, que había llegado a considerar seriamente la posibilidad del suicidio. Algo insólito en él, que suele ser más agresivo que desesperado. Algunos de los amigos y músicos de su banda se habían hecho cristianos, tras los excesos de los años sesenta y principios de los setenta, cuando muchos habían visto sus vidas arruinadas por los abusos del alcohol y las drogas. Otros dicen que Dyl (...) /// José de Segovia nos habla hoy en entrelineas.org sobre "Los años cristianos de Bob Dylan" ❤ ¿Te parece interesante? Para saber más puedes seguir leyendo en entrelineas.org/revista/bob–dylan–i
http://dlvr.it/RtD3Vx

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