Luc y Jean–Pierre Dardenne comenzaron haciendo documentales en los años setenta
Luc y Jean–Pierre Dardenne comenzaron haciendo documentales en los años setenta. Afincados en Lieja, desarrollan casi todas sus películas en la vecina Seraing, una localidad construida en torno a la industria del acero. Como Ken Loach, los Dardenne se interesan por personas de clase trabajadora, pero su problema económico afecta aquí también su integridad moral. Si en La promesa (1996), un joven busca reparar el mal hecho por su padre, explotando a inmigrantes africanos, en El niño (2005) vemos a un hombre intentando recuperar el bebé que ha vendido en adopción. Como observa álvaro Arroba, "las fábulas de los cineastas belgas funcionan como arquetipos evangélicos". Al "igual que en las Sagradas Escrituras, la virtud aparece en el desenlace de sus historias alrededor de la cruz de Cristo". Así "como en el Golgota, Rosetta cae tres veces en la subida a su auto–caravana mientras porta la pesada bombona de butano con la que pretendía matarse; mientras que en El hijo (2002), el carpintero Olivier "carga con el asesino de su hijo, hasta que conquista su perdón". /// José de Segovia nos habla hoy en entrelineas.org sobre " en el artículo "El niño de la bicicleta busca a su padre" ❤ ¿Te parece interesante? Para saber más puedes seguir leyendo en entrelineas.org/revista/el–nino–de–la–bicicleta
http://dlvr.it/SyjN53
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